Sunday, February 14, 2016

El amor y la Caridad






    Una vez, un hombre preguntó a Jesús: “Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?”. Jesús respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:36–39)    Predicad Mi Evangelio capítulo 6 
Cuando estaba en el octavo grado decidí tomar una clase de fotografía. A mí siempre me había gustado sacar fotos y al fin pude tomar una clase electiva. Cuando por primera ves entre a la clase me pareció muy fácil, siempre hacia los trabajos bien y la maestra me daba los grados merecidos. Mis amigos me habían dicho que ella era un poco racista ya que siempre les acusaba por algo malo, pero en el momento para mí no vi un problema. Al comenzar un nuevo semestre en la escuela, la maestra nos pidió que hiciéramos nuestras propias cámaras. Tuvimos que comprar un papel especial y caro , y teníamos que agarrar una caja y cortarle  un hoyo para que entre la luz. Después teníamos que sostener la caja con el papel adentro y abrir el hoyo para que entre la luz y después de unos minutos cerrar la caja y llevar el papel a un cuarto oscuro y ayudar la imagen que salga. Después de una semana a un alumno sele perdió su papel. Él estaba preocupado y no sabia donde encontrarlo, la maestra empezó a pensar dónde pudriera estar y por una manera que todavía no se porque, me hecho la culpa que yo avía robado el papel. Yo le dije que en realidad no lo había robado y que yo he estado usando mi propia papel. Después de la clase me fui a fijar si todavía mi papel estaba en su lugar, y lo vi que todavía tenía mi nombre y lo deje ahí mismo donde siempre lo encontraba. En el siguiente día, el alumno encontró el papel, y la maestra dijo a todos de la clase que yo estaba usando su papel y que yo nunca tuve mi propio papel. Yo me enojé mucho y le dije a la maestra que no era cierto porque el papel que yo estaba usando era el mío, y que ella era una mentirosa. Después ella me respondió que ella encontró el papel del alumno donde yo estaba usando el mío. Todos en la clase me vieron como un ladron ese día, y cuando fui a ver si todavía estaba mi papel, encontré otro papel de otro alumno, entonces alguien se robo mi papel también. Estuve muy enojado ese día y hasta le dije a mi papá lo que me había pasado. El entonces llamo por teléfono a la maestra y la siguiente semana cuando llegue la maestra le había dicho a toda la clase que todavía robe el papel y que le mentí a mi papa. Después de discutir con la maestra, decidí no hacer nada en esa clase y la perdí con una nota muy baja. 


Después de esa experiencia yo estuve con un sentimiento muy negativo. Odiaba la maestra y no sabia que podía hacer para vengarme. No le perdone ni me olvide y gracias a eso, la clase de fotografía fue la primera clase que perdí en la escuela. 
¿Entonces que aprendemos de mi experiencia?
Aunque parezca que la culpa lo tuvo la maestra, envés que yo perdonará y tratara de hacer la situación mejor, yo empeoré las cosas aún más. Lo correcto hubiera sido que yo seguiera trabajando y por lo menos pasar la clase. 




"Entonces Pedro, acercándose a él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?
Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete." 
Mateo 18:21-22 

 En realidad el perdón es una gran parte del amor. Aveces deseamos no perdonar y quedarnos con el rencor y enojo adentro de nosotros, cuando en realidad teniendo enojo y rencor no ayuda en la situación y uno termina perdiendo. En predicad mi envanecido, Capitolio 6 en la sección de la caridad y el amor dice  
"Si sigue ese consejo y se esfuerza por hacer obras de rectitud, aumentará su amor por todas las personas, especialmente por aquellas con las cuales trabaje. Llegará a sentir un sincero interés en el bienestar eterno y la felicidad de los demás; los verá como hijos de Dios que son, con el potencial de llegar a ser como el Padre Celestial, y se esforzará en bien de ellos. Evitará sentimientos negativos como el enojo, la envidia, la lujuria o la codicia; evitará también la tendencia a juzgar a los demás, criticarlos o decir cosas negativas sobre ellos; se esforzará por entenderlos y comprender sus puntos de vista; será paciente con ellos y tratará de ayudarles cuando tengan dificultades o estén desanimados. La caridad, al igual que la fe, lleva a la acción. Usted la desarrollará al buscar oportunidades de servir a los demás y de dar de sí en beneficio de ellos." 

                                       


 En este mes de febrero les invito a todos que piensen en una persona que le hicieron mal oh les ha echo mal, y quiero que lo perdonen. Y les prometo que van a ver un cambio muy diferente en su corazón, y se sentirán con menos presión en el alma. (: 





     







Tuesday, January 5, 2016

Nuestra meta en la vida





   Todos hemos tenido metas en nuestras vidas, de una manera o otra. Padres tienen metas para sus hijos, y los hijos tienen metas también. Algo que escuche una ves, era que la razón que un padre ayuda a su hijo en la escuela o en el trabajo o con la familia, es porque el padre quiere que su hijo logre las mismas metas que su padre logró y también las que él no logro. Por ejemplo para los miembros de la Iglesia, un padre y una madre quieren que su hijo sirve una Mission, y obtenga todo el conocimiento que él puede, y que se case en el templo. Entonces un buen padre y madre hara todo lo posible para que su hijo también tenga ese deseo. El hijo talves elige otras opciones, pero el también va a ver las decisiones que sus papás tomaron y que están tomando, para ser una decisión final. 
Cuando me mude de Guatemala a Estados Unidos, empecé a asistir a una clase en la escuela llamado seminario. En seminario, estudiamos las escrituras, en la Biblia y en el Libro de Mormón y Doctrina y Convenios por cuatro años. Como yo viví en Utah, donde hay muchos Miembros de la Iglesia de Jesuchristo de los Santos de los Últimos Días, seminario se podía tomar como una clase en la escuela. Por los primeros tres años, en verdad, no hizo mucho esfuerzo. Mi último año en la escuela,  yo y mi familia nos decidimos mudar a Texas. En Texas es un poco diferente que en Utah, uno se tiene que levantar temprano para estar en Seminario a las 6:00 a.m., entonces para mí ya que estuve acostumbrado en solamente tener la clase en la escuela, tuve que aprender cómo despertarme a las 5:30 de la mañana de lunes a viernes para asistir una hora de seminario. Al principio y para ser sincero, todo ese año fue muy difícil para asistir. Mis padres fueron una gran parte en ayudarme a asistir. Mi padre y madre querían que me gradué de seminario, y gracias a su esfuerzo lo pudo lograr!



¿Entonces cuales son sus metas para ustedes mismos? Y también para los que son padres, ¿cuáles son sus metas para sus hijos? En realidad cuando tenemos una visión o una meta que nosotros queremos tener, nos alluda crecer en nuestra vida. Quiero compartir algo que dijo el Elder M. Russell Ballard del Quórum de los Doce Apóstoles, de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Dias

M. Russell Ballard

"¿Cómo alcanzo mis metas?

Tienes que cultivar el deseo de adquirir la habilidad de ponerte metas dignas y realistas.
Si tus metas son justas, lucha por alcanzarlas.
Cuando te pones una meta y te comprometes a tener la autodisciplina necesaria para alcanzarla, eliminarás la mayoría de los problemas de tu vida. Usa tu energía haciendo las cosas que marcarán una diferencia.
Tenemos que tener fe; debemos tener fe en Dios, fe en Jesucristo y, oh, cuán desesperadamente fe en nosotros mismos."

    Hermanos y hermanas, por favor pongamos metas en nuestras vidas, y aunque yo no sea padre, yo sé que es esencial ayudar a nuestros hijos con sus metas. En mi Mission miro a muchos padres y madres, que porque sienten que ya están grandes de edad, es mejor no cambiar. Y he visto a muchos jóvenes que porque sus padres nuca les han puesto metas, ellos nunca se dan cuenta de lo que realmente es importante en la vida. Y en mi iglesia siempre me pongo tan frustrado cuando los padres lloran por su hijo que decidió nunca ir a la Mission y apartarse de la iglesia, aunque los padres mismos no fueron activos en sus vidas. 
    Les invito en este año nuevo a poner nuevas metas en sus vidas, y les prometo si lo hacen que van a ver sus vidas cambiadas, y lograrán ser exitosos.